Turismo de experiencias: la Velada Estelar en Cañada de Ortega proyecta a Salamanca como destino cultural, científico y gastronómico

Entre muros centenarios y bajo un cielo despejado, la Hacienda Santuario Cañada de Ortega demostró por qué es uno de los espacios más emblemáticos del turismo salmantino, donde historia, naturaleza y cultura conviven en un mismo escenario.

Este conjunto arquitectónico fue construido entre los siglos XVIII y XIX en la ribera sur del Río Ortega. Funcionó como sitio de retiros espirituales y fue punto de referencia para peregrinos y clérigos. Con el cambio de las rutas de paso cayó en el abandono y durante el movimiento cristero sufrió daños, aunque sus templos se conservaron. Hoy, ya restaurado, es un atractivo turístico de primer orden en el municipio.

Entre sus tesoros están el Templo del Señor del Buen Morir, venerado especialmente cada 6 de enero, y el Templo del Sagrado Corazón de Jesús, que nunca se concluyó. También pueden recorrerse la antigua tienda de raya, un molino, sus arcadas, el mesón y el Camino Real. Además, se ubica dentro de un Área Natural Protegida, lo que lo convierte en destino para el ecoturismo, con rappel, tirolesa, ciclismo, cabalgata y campamento, y cuenta con una tienda de artesanías que apoya a los creadores locales.

Una noche para mirar hacia arriba

En este escenario se realizó la Velada Estelar, a la que fue invitado este medio por la Dirección de Turismo de Salamanca. Se agradece de manera especial a su titular, Estefany Zedillo, la invitación y las atenciones recibidas, y se le reconoce el trabajo que encabeza para mantener en movimiento estos recintos históricos, conservar las tradiciones del municipio y lograr que sean redituables para el estado en materia económica.

Tras la inauguración, a la 1:00 p.m., el programa arrancó a las 2:00 p.m. con un taller de LED, seguido de la elaboración de pulseras fosforescentes y del taller “Pinta tu cometa”, actividades pensadas para acercar la ciencia a niñas, niños y familias de forma lúdica.

A las 5:00 p.m. se presentó la conferencia “La física de los colores”, impartida por el Dr. Oleksiy Shulika, de la Universidad de Guanajuato, quien explicó los fenómenos que dan origen a lo que percibimos como color. A las 6:00 p.m., un ritual prehispánico aportó la mirada ancestral hacia el cosmos y dio paso, a las 7:00 p.m., al Observatorio Estelar.

Ahí, el Club Astronómico Irapuatense instaló telescopios y una exposición de minerales. Los asistentes pudieron admirar la Luna y Saturno desde una perspectiva muy tradicional, con la emoción de ver a simple ojo lo que suele conocerse solo en imágenes.

A las 7:30 p.m. inició la Cena Velada Estelar, un menú de tres tiempos con chefs invitados. La cocinera tradicional Alejandra Arroyo abrió con una sopa de lima acompañada de papaya en conserva. El chef Jesús García presentó como segundo tiempo una cochinita pibil en tortilla de nopal, con licor de pera. El cierre fue una marquesita prehispánica.

Turismo que mueve la economía

Más allá de su valor cultural, eventos como este tienen un peso económico real. El turismo es uno de los motores de Guanajuato: en 2025 el estado recibió 23.8 millones de visitantes, que dejaron una derrama cercana a los 57 mil millones de pesos. La tendencia continúa al alza, pues en enero de 2026 la derrama superó los 4 mil 500 millones de pesos, un incremento de 9% frente al mismo mes de 2025. Para septiembre, la Secretaría de Turismo e Identidad estimó hasta 2 millones de visitantes y una derrama de 5 mil millones de pesos.

Esa actividad se reparte entre muchos actores. La llegada de turistas genera movimiento para restaurantes, hoteles, comerciantes, artesanos, cocineras tradicionales y guías turísticos, justo el ecosistema que se activó con la Velada Estelar: producción artesanal, cocina tradicional, divulgación científica y servicios de hospitalidad.

En el caso de Salamanca, el municipio ha mostrado capacidad de convocatoria con propuestas de distinto perfil. Para Semana Santa se esperaba recibir a más de 100 mil visitantes, con una derrama superior a los 30 millones de pesos, y en la comunidad de Valtierrilla, la Expo Nopal reunió a más de 14 mil visitantes. La Velada Estelar suma una vertiente distinta, el turismo de experiencias, que combina astronomía, ciencia, patrimonio y gastronomía para atraer a un público que busca algo más que un paseo.

Visitantes nacionales y extranjeros

Este tipo de oferta resulta atractiva tanto para el turista nacional como para el extranjero, que valora la autenticidad, el contacto con la cultura local y las actividades al aire libre. Salamanca, en el corazón del Bajío, se beneficia además de la cercanía con eventos de proyección internacional. Para el Festival Internacional Cervantino de este año, con Francia como país invitado, el sector turístico prevé una importante derrama y mayor llegada de visitantes nacionales e internacionales en octubre. Los municipios que consoliden propuestas propias pueden capturar parte de ese flujo y prolongar la estancia en la región.

Una apuesta que suma

Con iniciativas como esta, Salamanca fortalece su oferta turística, diversifica su mercado y confirma que la Hacienda Santuario Cañada de Ortega es un espacio vivo. El liderazgo de la Dirección de Turismo, a cargo de Estefany Zedillo, ha sido clave para que los recintos históricos sigan activos, preserven las tradiciones locales y se traduzcan en beneficios económicos para el municipio y el estado. Para el sector empresarial (hoteleros, restauranteros, artesanos y prestadores de servicios) la lección es clara: los eventos temáticos bien organizados generan visitantes, consumo y posicionamiento para el destino.